¿Cómo se debe realizar una entrevista de trabajo personal?

Bueno te diremos como se debe realizar una entrevista de trabajo personal, y es que cuando se va a realizar una entrevista de trabajo, debe realizarse en los mejores términos para ambas partes, debe existir un respeto mutuo y que cada una cumpla con las normas de cortesía correspondientes. Se supone que el entrevistador, debe hacer una serie de preguntas al entrevistado, y este debe responderlas con la mayor sinceridad.

Cuando vayas a una entrevista de trabajo debes asistir debidamente preparado, nos referimos a que si sabes que te van a realizar preguntas personales, ya deberías haber hecho una buena lista de estas preguntas y prepararte para contestarlas una a una con la mayor certeza.

Si quieres obtener información de cuales serían estas posibles preguntas, busca en la web una entrevista en vivo, o mejor dicho varias, y anota las preguntas para disponerte a responderlas en casa.

Como no sabes si te las van a hacer para que las respondas por escrito o verbalmente, debes prepararte para responder de las dos formas. Si son por escrito, debes responderlas y asegurarte de que no cometas errores ortográficos, puesto que esto sería prácticamente un motivo de descalificación inmediata.

Igualmente la redacción, esta debe ser impecable, una vez que hayas respondido varios de esto cuestionarios, chequéalos muy bien, no vayas a decir que tu casa está “ubicada” a tantos kilómetros del trabajo y por esta razón piensas que nunca llegarías tarde.

Estas cosas suelen suceder, no solo con las haches, sino que pueden cometer errores muy comunes como “viniste” en vez de viniste, “si yo fuera sabido por “si yo hubiese sabido”, claro está que todo va a depender del cargo al cual estés aspirando, estamos hablando de que hay trabajadores que inclusive son analfabetas, en estos casos ya no tiene mucha importancia tu preparación, las cosas irían enfocadas más bien hacia las aptitudes y la honradez.

No te excedas de perfumes muy fuertes para ir a una entrevista de trabajo

Cuando te decimos que no te excedas de perfumes muy fuertes para ir a una entrevista de trabajo, es porque debes tomar en cuenta que cada producto corporal que uses tiene su propio aroma y suele suceder lo siguiente:

En la mañana te paras a darte un baño, obviamente tu pastilla de tocador, tiene un aroma que pudiera ser a fresa, te lavas el cabello con un champú con olor a naranja pero el acondicionador tiene olor a limón, luego te afeitas con una crema con olor a aloe vera y continuamos con el talco que huele a romero.

Para continuar con esta ensalada de olores vamos a utilizar el talco para los pies que viene aromatizados con olor a jazmín, pero es que el desodorante es olor a lavanda y el íntimo huele a durazno. Ah… se me olvidaba no me he echado mi perfume favorito que es un extracto de rosas, pero como me fumé un cigarrillo, para eliminar el olor del tabaco he tomado una taza de café y luego un chicle de canela para que mi aliento se mezcle con el olor típico de la menta de la crema dental que utilice antes de salir.

Pero es que aún no hemos terminado, recuerden que en el auto tengo uno de esos desodorantes penetrantes con olor a vainilla que impregnan a todos los que se suben al vehículo, y cuando por fin llego a la esperada entrevista y me presento ante el Gerente de Recursos Humanos, quien por ser tan temprano aún no se ha desayunado y con el estómago vacío, tiene que soportar la mezcla de estos apenas… una docena de olores a cual más penetrantes.

Lo más probable es que le diga a su secretaria que haga ella la entrevista porque a él se le presentó una emergencia, Ah por cierto, dio órdenes estrictas de que cuando terminara la entrevista desechara el currículo en la destructora de papeles. No quiere el pobre ni pensar en tener ese coctel de frutas, flores, tabaco y café todos los días a las siete de la mañana.

Por otra parte, no vamos a descargar al pobre entrevistado, dejando invicto al entrevistador, quien algunas veces con los humos subidos, se toma un aire y porte de gran señorón y de una vez con su cara de pocos amigos intimida de tal manera al pobre aspirante, que este casi que pega la estampida antes de que le suelten el primer golpe certero preguntándole ¿Cuántos idiomas habla usted? cuando el pobre a duras penas chapucea el español y está buscando colocarse como administrador, ¡se lleva muy bien con los números! pero con las letras es escaso.